Las buenas prácticas aplicables en las pequeñas y medianas industrias de nuestro medio, clasificadas en buenas prácticas ambientales (que comprende los aspectos operativos y tecnológicos), buenas prácticas de seguridad industrial y salud ocupacional y buenas prácticas de gestión, teniendo en cuenta las diferentes etapas del ciclo de vida de un material.
A continuación, se presentan las Buenas Prácticas operativas o de manufactura que comprenden la compra, el manejo, el almacenamiento, el transporte, la distribución y venta, y el manejo de residuos de los materiales peligrosos. Igualmente se presentan las Buenas Prácticas a nivel tecnológico que son aplicables a todas las Mipymes.
Buenas prácticas para la compra:
Para la compra de materias primas o de materiales auxiliares en los procesos de las mipymes, se deben tener en cuenta las siguientes medidas:
1. Minimizar la compra de materiales peligrosos, seleccionando preferiblemente aquellas que no lo son o que sean de menor peligrosidad.
2. Establecer convenios con los proveedores para la devolución de empaques y envases desocupados, así como de sustancias que han caducado.
3. Exigirles a los proveedores las hojas de seguridad de los productos comprados y toda aquella información técnica que permita conocer más acerca del producto.
4. Establecer convenios de capacitación e intercambio de información técnica acerca de la sustancia peligrosa adquirida.
Buenas prácticas antes del manejo:
Antes de manipular cualquier material peligroso, es importante implementar medidas como:
1. Identificar perfectamente el material y sus propiedades físicas y químicas, que definen su comportamiento y los peligros que ofrece.
2. Corroborar que todos los envases y recipientes de materiales estén etiquetados de forma clara, legible e indeleble, y que estén preferiblemente en idioma español.
3. Identificar y conseguir los elementos de protección personal requeridos de acuerdo con las características de los materiales y los riesgos que presentan, y mantenerlos en buen estado y en cantidad suficiente para que todo el personal que esté en contacto con el material peligroso en operación normal y en caso de emergencias.
4. Verificar el buen estado de la infraestructura, los equipos y/o los materiales con los cuales se va a trabajar para prevenir accidentes, así como verificar la existencia de los implementos y los equipos necesarios para la atención de las emergencias.
5. Identificar los factores del medio externo, que pueden ocasionar reacciones en el material y cambios en su comportamiento. Entre estos factores considerar principalmente:
Humedad: Muchos materiales son sensibles a la humedad y al almacenarlos algunos desencadenan reacciones violentas al contacto con el agua.
Calor: Existen materiales que son sensibles al calor, por lo que se deben almacenar en lugares frescos o incluso en un refrigerador. No sólo se guardan en estas condiciones porque presenten riesgo de desencadenar reacciones violentas sino porque el calor puede alterar su calidad.
Oxidaciones: Algunos compuestos químicos sufren reacciones (de óxido-reducción) por el solo hecho de abrir y cerrar el embalaje que los contiene. Estas reacciones producen contaminación de los materiales.
Fuente: https://www.cortolima.gov.co/

